El mercado de fichajes de Otoño ha resucitado al equipo naranja que en un partido digno de la pista central del gran circo mundial de Rusia se impuso por 5 a 4 al equipo blanco en el que la magia de Luisinho y Alberto “bota de platino” fue eclipsada por los “últimos fichajes” naranjas.
Empezó la ofensiva naranja con la vuelta a los ruedos de “Chicho terremoto” Carlitos que con dos goles marca de la casa adelantó a su equipo en el marcador por 2 a 1, haciendo buenos los “cañonazos al hueco” de “Catapulta infernal” Eugenio. Pero entonces el “capo” Arnaldo sufrió “la Falta” de todos los martes, que seguramente no tuvo nada que ver con el gol del empate a 2, pero que sospechosamente significó el fin de la racha goleadoa de “Chicho terremoto” Carlitos… ¿joincidencia? …yo no lo creo…
Y entonces comenzó el espectáculo en la pista central de torrente. Con el mejor gol de la noche a cargo de “la Sombra a rallas” Raúl, que con una rosca imposible desde el borde izquierdo del área y atravesando el bosque de cabezas de la defensa blanca, colocó el balón en toda la escuadra para adelantar a su equipo 4 a 2. Y no contento con ello, terminó marcando el quinto y decisivo gol en una de las jugadas más estrambóticas de la historia de los martes que merece un capítulo aparte.
En ese momento fue cuando “Pulmón de acero” Nacho utilizó sus trucos psicológicos para anular la magia del delantero del equipo blanco Luisinho: simulando un fallo en el pase, le dejó un balón franco a dos metros de la portería para obligar a Luisinho a jugarse el gol del empate en un mano a mano que terminó fallando incomprensiblemente y que hizo que el artífice de la victoria blanca de la semana pasada se sumiese en una depresión futbolística de la que ya no pudo salir. Lamentablemente esta jugada maestra de “Pulmón de acero” nacho se vió empañada cuando a renglón seguido se comió un centro al área de “Correcaminos» Juanjo.
Y con una jugada del “capo” Arnaldo con la que limpió las telarañas de la portería naranja para colocar el definitivo 5 a 4, terminó otro partido glorioso en el que hay que celebrar que no hubiesen lesiones y que el equipo blanco no se diese cuenta de que su portero Javi “el becario infiltrado” llevaba uniforme naranja… ¿joincidencia?… que se lo digan al autogol del “capo” Arnaldo.
CAPÍTULO APARTE: (leer con acento de comentarista argentino)
…el esférico llega a las botas de “Catapulta infernal” Eugenio… se para… otea el horisonte… arma la pierna… patea el cuero…¡por Dios! Qué potensia… ¡Qué hombre!.. ¡Qué remera de tirantes!… el balón surca los sielos en busca de la luna de Valensia en dirección a la banda… allí aparese ese pequeño gran hombre que es “Chiiiiiiicho terremoto” Carliiiiitos… ché, parese increíble cómo alcansó ese balón… llega la línea de fondo…sentra…resibe “la Sombra a rallas” Raúl” en el área pequeña… ¡ va a marcar…! Pero esperen… ¿qué hase?… toca suavemente el balón e intenta una vaselina con la portería vasía el muy pelotudo… el balón sube lentamente… parese una escena de Matrix… por dios… sigue subiendo… llega hasta el larguero… parese que va a salir,pero no…. Comiensa a caer… va a ser gol….¡VA A SER GOL!… parese que entra, bota dentro de la portería y es GOOO… un momento…la concha de su madre, es inaudito… el balón vuelve a salir de la portería… y se va por el córner… los jugadores se miran con cara de boludos… y parese que ha sido gol…pero nadie lo celebra… y yo me pregunto: ¿si hubiese chutado otra ves, el gol valdría doble?…



