Esta es la historia de amor entre un hombre y un balón de fútbol…
Para los que no vinieron a jugar el partido de los “menos enamorados”, decir que os volvisteis a perder una exhibición de Albertinho (“omarcodecuatroencuatroonomarco”), que volvió a dar uno de sus recitales futbolísticos masacrando por cuatro veces la portería blanca, donde el único de los 3 amigos de “Rodilla biónica” Pablo que vino y no acabó lesionado, intentó inútilmente suplir a “porteroparatodo” Juan, pero acabó con un 0 a 6 en contra y con los guantes echando humo…
Empezamos 13, fuimos 14 y acabamos 12 sobre el terreno de juego, aumentando lamentablemente la estadística de “gente que viene a jugar una vez, se lesiona y no vuelve nunca más…”
El equipo blanco se llevó la peor parte, con todas las lesiones del partido, sufriendo todas las inferioridades numéricas y viendo como su mejor ocasión de gol fue una en la que “soysietevecesmásaltoquetú” Roge, sólo en la línea de gol y a punto de rematar un centro de cabeza, empezó a gritar “no veo, no veo” y acabó comiéndose la pelota y rematando fuera…
Incluso “rodilla biónica” Pablo se quedó sin marcar por primera vez desde que volvió a los ruedos…
Ni siquiera con el refuerzo de “Psicólogo de la Muerte” Pepe cuando ya perdían 4 a 0 les sirvió para parar la sangría anotadora de Albertinho.
Por lo demás, el partido empezó con un gran gol de jugada personal de “Torpedo Müller” miguel, continuó con alguien gritando “falta”, pero como no estaba “el capo”, al final no se pitó, y terminó con Albertinho declarando en zona mixta: “en mi primer gol desde fuera del área, decido pegarle con el empeine para que coja efecto al palo largo fuera del alcance del portero… golpeo el balón y me sale perfecto justo por la escuadra y pienso… pues no es tan difícil esto del fútbol…”



